La Municipalidad decidió prorrogar por una semana el llamado a licitación para el nuevo sistema de estacionamiento medido, tras el pedido de varias empresas interesadas en competir por la concesión. El proyecto contempla una explotación por siete años, con posibilidad de extenderse a diez, y una modernización del sistema que dejará atrás los parquímetros para dar paso a aplicaciones móviles.
El debate no solo gira en torno a la eficiencia del servicio, sino también a su impacto en la vida cotidiana de los vecinos y vecinas. En ese sentido, la discusión sobre el rol del Estado municipal resulta clave para garantizar que la modernización no implique una mayor carga para los usuarios, sino una mejora real en la movilidad urbana. Una gestión presente y reguladora, como la que históricamente impulsaron los gobiernos con sensibilidad social, aparece como un factor necesario para equilibrar intereses privados y bienestar colectivo.